Estudiantes en Situación de Discapacidad destacan por sus buenos resultados tras rendir la PAES Regular con ajustes

Francisco Calquín, de Los Ángeles, y Damián Torres, de Ñuñoa, utilizaron diversos ajustes para la rendición de la PAES. Luego de obtener sus resultados el pasado 5 enero, ambos tienen claro qué camino seguirán este año.

Damián Torres, egresado del Liceo José Victorino Lastarria, y Francisco Calquín, proveniente del Liceo Coeducacional Santa María de Los Ángeles, recibieron ajustes para rendir la PAES Regular y seguirán carreras en la educación superior.

Damián Torres, egresado del Liceo José Victorino Lastarria, y Francisco Calquín, proveniente del Liceo Coeducacional Santa María de Los Ángeles, utilizaron ajustes para rendir la PAES Regular y seguirán carreras en la educación superior.

Cada año, el DEMRE de la Universidad de Chile pone a disposición de las y los postulantes un procedimiento de solicitud de ajustes para rendir la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), dirigido a personas en situación de discapacidad y/o con necesidades educativas especiales. En 2025, considerando la rendición de la PAES Invierno y Regular, más de 16 mil postulantes utilizaron algún tipo de apoyos, permitiéndoles participar en mayor igualdad de condiciones en el Proceso de Admisión 2026.

Entre ellos están Francisco (18) y Damián (17), quienes revisaron sus resultados el lunes 5 de enero, a las 8 de la mañana y supieron de inmediato qué les depararía, positivamente, este 2026.

Damián Torres: postulante a Derecho

El 1, 2 y 3 de diciembre pasados, Damián Torres rindió la PAES Regular 2025. Lo hizo, según comenta, sin mucha preparación adicional a la recibida en el colegio, por lo que sus expectativas no eran altas.

Egresado del Liceo José Victorino Lastarria, donde cursó toda su enseñanza básica y media, Damián -quien nació con una condición de ceguera casi total- se define como una persona que disfruta del fútbol, las noticias del mundo financiero y los audiolibros, recurso que le permite acceder a textos de una forma alternativa a la lectura tradicional. “No me gusta leer porque, para mí, no es práctico”, explica.

“Tengo una visión bastante reducida, soy casi ciego. Tengo una visión que, según entiendo, es como un 3% de la visión completa, entonces es muy poco”, explica.

Por esta razón solicitó ajustes para rendir la PAES Regular. Durante su inscripción, el joven indicó que requería un 50% de tiempo adicional, una sala individual, la presencia de un examinador de apoyo para la lectura de las pruebas y el traspaso de sus respuestas a la hoja, además del uso de láminas táctiles para algunos ejercicios matemáticos. "Pude rendir la prueba de una forma en la que mi visión no fuera un obstáculo. Todas las adecuaciones que tuve fueron importantes para ayudarme a rendir las pruebas sin preocuparme de que no veo", reconoce Damián.

A pesar de no haber esperado puntajes altos, sus resultados lo sorprendieron: obtuvo 975 puntos en la PAES de Competencia Matemática 1 (M1) y más de 700 puntos en Competencia Lectora e Historia. Con ello, decidió postular a Derecho en diversas universidades. Hoy, con sus resultados de selección, Damián está evaluando sus opciones.

Futuro Técnico Analista Programador

Francisco Calquín solicitó rendir la PAES Regular en una sala individual y con un 50% de tiempo adicional en cada prueba. Además, pese a ser diagnosticado con hipoacusia bilateral neurosensorial a los 4 años, el joven cuenta que no necesitó recurrir al Intérprete en Lengua de Señas Chilena que le facilitó el DEMRE durante la rendición, ya que puede leer sin dificultad.

Estos ajustes, según relata, le permitieron enfrentar la prueba con mayor tranquilidad. “Tener más tiempo para contestar la prueba y estar en una sala sin distractores me permitió estar más relajado y concentrado al momento de rendir la PAES”, confirma.

Francisco reconoce que su familia ha sido trascendental en este y otros procesos académicos. “Mi familia es de esfuerzo y ha sido la clave en todos mis logros. Siempre me han ayudado a salir adelante, a superarme. Creyeron en mí cuando algunos colegios, al inicio, me cerraron las puertas por mi discapacidad, dudando de que podía adquirir aprendizajes”, relata.

El colegio que sí le abrió las puertas fue el Liceo Coeducacional Santa María de Los Ángeles, el establecimiento municipal del cual egresó de 4°medo y donde formó parte del Programa de Integración Escolar (PIE) durante la enseñanza media.

Respecto de su preparación para rendir la PAES, Francisco comenta que no asistió a un preuniversitario, ni realizó estudios adicionales intensivos. “La clave fue prestar atención en clases, aprovechar la buena disposición de mis profesores para explicar la materia y los ensayos PAES que mi liceo organizaba con frecuencia”, detalla.

Ese entorno de confianza se reflejó en sus resultados PAES: obtuvo sobre 500 puntos en las pruebas, mientras que su Puntaje NEM fue 837 y se Puntaje Ranking alcanzó los 851 puntos.

Más allá de los resultados en las pruebas, Francisco ya tenía clara su vocación. Optó por la carrera de Técnico Analista Programador en INACAP, donde actualmente se encuentra matriculado y preparándose para iniciar su vida en la educación superior. Incluso sostuvo una primera entrevista para coordinar apoyos institucionales. “Hoy me citaron para ver lo de mi discapacidad. Hay interés en apoyarme, por ejemplo, otorgando tiempo extra en evaluaciones o sugiriendo a los profesores un tono de voz un poco más alto. Demostraron mucha disposición para atender mis inquietudes, así que mis expectativas son altas. Sé que no será fácil, pero espero lograr este desafío”, relata.

Materializar el ejercicio de derechos

Cada ajuste otorgado por el DEMRE se sustenta en evaluaciones exhaustivas y caso a caso, las que determinan si un postulante requiere apoyos específicos. Estas adecuaciones permiten que, año a año, miles de jóvenes rindan las pruebas de admisión universitaria en condiciones de equidad y con la menor interferencia posible.

Más allá del aseguramiento de derechos, estos apoyos transmiten un mensaje. Para Alejandra Maldonado, jefa del Programa de Inclusión del DEMRE, que estudiantes en situación de discapacidad y/o con necesidades educativas especiales obtengan desempeños destacados en la PAES constituye un ejemplo para quienes se encuentran en condiciones similares. “Para nosotros es importante visibilizar estos casos, para que sirvan de experiencia a otros estudiantes, a sus familias y a los establecimientos educacionales. Entregan una señal y muestran las posibilidades reales que existen para acceder a la Educación Superior”, destaca.

La implementación de apoyos activa una logística que va mucho más allá de los días de rendición de las pruebas. Noelia Calderón, profesional del Programa de Inclusión del DEMRE, explica que “además definir los ajustes necesarios, entregamos material adaptado a los estudiantes que lo soliciten formalmente, para que puedan familiarizarse con él, practicar y, cuando lo requieren, realizamos charlas o capacitaciones tanto a ellos como a los profesores que los apoyan en su preparación”.

Las láminas táctiles que utilizó Damián, así como el intérprete en Lengua de Señas Chilena que acompañó a Francisco, y las salas individuales dispuestas para ellos, son la materialización de un compromiso adoptado en 2017 por el DEMRE. Se trata de un valor clave para el Departamento y el Sistema de Acceso: trabajar para contribuir a la eliminación de barreras que impidan el derecho a acceder a la Educación Superior de las personas con discapacidad.

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